lunes, 22 de diciembre de 2014

Episodio 6: La casa más divertida de Denver

Decidido a hacer todo un hombre de Steven, el muy machote y rancio Walter le lleva a un burdel sin imaginar que ya estaba experimentando con la otra acera por su propia cuenta con Claudia, la mujer de su socio. ¡Y parece que ninguno de los dos se arrepiente de aquél beso furtivo en el suelo de la cocina! 

Steven Carrington "entusiasmado" con las batallitas 
sexuales del abuelo Walter.

El plan maestro de Walter les lleva muy temprano a la casa más divertida de Denver y encontrarle la chica más adecuada a Steven para que obre el milagro. Lo que no imaginan ni la madam ni Walter es que toda la acción se resume en… Steven y Sarah Pat, la prostituta, viendo la tele. 

¿Happy Days? Yo prefiero ver "Dallas"

De vuelta al trabajo, Steven le dice a Walter que lo ha pasado en grande… ¡¡¡Si el abuelo supiese que ha pagado 200$ para que el chico viese el capítulo semanal de "Happy Days" lo despedía!!!
Lamentablemente en el pozo Lankershim-Blaisdel las cosas no van tan bien, porque el garrulo que descubrió que Steven era un “prevertido” y se llevó un puñetazo de Matthew por insinuar que él también lo era, afloja un tornillo de la perforadora y causa un accidente que obliga a parar las maquinas. 

Desde luego no es el día de Steven, primero le llevan de
putas y luego lo cuelgan como un chorizo...

Por supuesto todos acusan del sabotaje a Steven y este, pensando que realmente ha provocado el accidente involuntariamente, se disculpa, así que Matthew se ve obligado a despedirle. Dispuesto a enmendar su error, Steven se pone a merced de su padre y le asegura que si ayuda a Matthew dejará de acostarse con otros hombres. 

¡¿Olvidarás tus "extrañas costumbres de Nueva York"?!

Blake no piensa hacerlo y encima se enfada todavía más. Su hijo prefiere hacer un sacrificio así por Matthew y no por él. Afortunadamente para Matthew, Krystle es testigo de esa conversación y se lo echa en cara a su inflexible marido, además de reprocharle su crueldad en los negocios. Un lupino Blake le responde que "hay lobos y hay ovejas, y si eres oveja te matan y te devoran porque así marcha este mundo". 

Beeeeeeeeeeeeeee!

Ante semejante grosería, Krystle -que será oveja pero no lerda- aprende una nueva lección “de estilo Carrington” y se da cuenta de que la crueldad es la moneda de cambio y que Blake también debe pagar. Recordando la promesa que les hizo a sus amigas y excompañeras de oficina en su despedida de soltera (que no se acostumbren que solo lo hará esta vez) Krystle las invita a visitarla en la mansión para humillarlas en un partido de tenis y le pide a una de ellas la dirección de un joyero muy hábil haciendo réplicas, para que haga una exacta del collar de esmeraldas que le regaló Blake para aquella cena de gala.

Sin trabajo y al no haber podido convencer a su padre para que ayude a Matthew, Steven decide volver a Nueva York ¡¡¡con Ted!!! Pero Fallon no quiere que se vaya y le aconseja que se lo piense mejor y acepte todo lo que Blake le puede dar, solo tiene que casarse con una chica respetable y ponerle unos cuernos de reno acostandose con todo machote que le apetezca. ¡Y eso que Fallon es la más comprensiva con su hermano!

¿Porque marcharte? ¡Solo tienes que ser tan hipócrita como yo!

Pero si las cosas siguen como están es posible que Blake no pueda ofrecer mucho a su hijo o al resto de su familia, porque las reservas de petróleo de la Denver Carrington en Oriente han sido nacionalizadas. Debe desviar sus propiedades por si las cosas se ponen aún peor y decide sacar a Krystle de la cama a medianoche para ponerlas a su nombre. Y ella como la buena esposa que es firma todos los papeles... 

Krystle, sacada de la cama para 
hacerse un "infanta Cristina"

Si Krystle fuese tan cruel como Blake en ese momento lo tenía a huevo para venderse todo lo que Blake pone a su nombre para fugarse con Matthew y una millonada, pero ella es muy fiel, así que se limita a empeñar el collar de esmeraldas verdadero, sustituyéndolo por la copia en la caja fuerte, y darle el dinero en efectivo a Matthew para que pueda seguir explotando su pozo petrolífero sin tener que venderlo a Blake Carrington o a Cecil Colby. 

¡¡¡Esto si es un sobre y no los de Barcenas!!!

Matthew se siente tan agradecido con su ex amante que la abraza y besa efusivamente dispuesto a rememorar tiempos pasados, Krystle admite que todavía le quiere… pero le hace la cobra y recomponiéndose le dice que de lo que a Blake le pertenece solo puede darle ese dinero, nada más.

¡¡¡Quieto paraoooooo!!!


Y con un Matthew muy necesitado de una ducha fría, se sobre impresiona el CONTINUARÁ… Hasta el episodio siguiente.


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